Con la tecnología de Blogger.

La magia de la mandrágora

LA OTRA CARA DE LA MANDRÁGORA

Por Jordi Fernández Cabrera
“Dadme a beber Mandrágora.
Para que pueda dormir
este gran intervalo de tiempo.
Mi Antonio ha partido”
La Cleopatra de Shakespeare.
La Mandrágora:

La palabra “Mandrágora” viene de los griegos y significa “nociva para el ganado”. Sus nombres vulgares son Berenjenilla o Uva de Moro (Atropa Mandrágora), también conocida como manzana de Satán, manzana del amor o planta de Circe. Según Jorge Luís Borges en su libro "El Libro de los Seres Imaginarios", los antiguos alemanes la llamaban Alraune. Su origen de runa, que significó "misterio", "cosa escondida", y se aplicó después a los caracteres del primer alfabeto germánico.
Es planta generalmente crece en España, en los bosques sombríos, en a orillas de las corrientes y sitios misteriosos y olvidados en los que jamás penetra el Sol, aunque la verdadera Mandrágora, la de los magos, sólo crece en abundancia en el Himalaya, sobre todo el Tíbet, donde los sacerdotes la cultivan. Tarda en crecer aproximadamente 9 meses después de los cuales se puede utilizar en antídotos muy importantes, en especial para reponer a personas que han sido petrificadas.
La Creación:
La constelación de Orión es habitada por el Dios Osiris, quien en un acceso de aburrimiento que venía sufriendo desde millones de años sin haber tenido ocasión de mirarse al espejo, decide venir a la Tierra para admirar, desde nuestro Planeta, su propia casa. A este fin, se convierte en caballero, ciñendo una espada en cuyo cinto fulguraban tres piedras preciosas. Casco y coraza completaban su armadura. Pero ansiando un compañero para hacer el viaje, invita a una estrella vecina, El Perro, que acepta acompañarle, conservando su propia figura de can y llevando al cuello media luna de plomo como amuleto. De este modo se lanzaron a volar...
No tardaron en acercarse a la Tierra, en cuyas proximidades lo primero que les salió al paso fueron grandes bandadas de pájaros, que piando de júbilo, se posaron en los hombros, en las manos y en la cabeza de Osiris como si se tratara de un viejo amigo. Con el Perro nada querían, pues daba mordiscos, gruñía y trataba de matar al que se aproximaba. Mas cerca de la Tierra grandes nubes de mosquitos, abejas y moscardones les asediaron, respetando al caballero, aun cuando al pobre can trataban de mortificar sin compasión. Todavía más cerca de nuestro planeta, fue tan grande el efecto de la Ley de Atracción, que el perro, arrastrado por su luna de plomo bien pesada, se adelantó considerablemente hasta perderse de vista. Osiris, entre tanto, escuchaba el relato de cuantos animales encontraba, con respecto a las cosas de la Tierra.
Pero la estrella El Perro había llegado con tanta violencia a la superficie terrestre, que se hundió en el suelo gritando y pidiendo auxilio... Siente la alarma Osiris y para librarlo, toma su espada y principia a cavar. Primero, descubre su hocico, luego las orejas, más tarde la cabeza, las patas, y por último, el cuerpo. En esta operación habían quedado en la tierra trozos de espada y trozos de carne del animal. Una mezcolanza de acero y carne de perro. El acero, perteneciente al Dios, quedó allí como principio del Bien y la carne del animal, como base de maleficio.
Cuenta que aquella noche se levantó en ese lugar un cadalso donde fue sacrificado un inocente que al tiempo de morir se orinó de miedo. Esos orines cayeron sobre la materia prima dejada por el acero y la carne, de todo lo cual brotó una planta que llamaron Osirides, mientras otras la denominaban Mala Canina. Luego se convirtió en Mandrágora.
Su uso en las culturas:
El conocimiento de las virtudes mágico-curativas de esta misteriosa planta, se remonta a tiempos muy lejanos.
La mandrágora son unas de las primeras drogas que llegan a los escritos babilónicos a través de las tablillas.
Casi todas las drogas que utilizan los griegos eran ya conocidos y utilizados por civilizaciones anteriores, pero a los griegos se les debe un más profundo conocimiento sobre ellas, sus efectos, etc, habiendo incluso llevado a cabo estudios toxicológicos.
Josefus (historiador de lo Judío-Romano), Buda, Confucio y Mahoma, la mencionaban, y todos ellos la investigaron. Uno de los primeros ejemplos del uso de la también denominada “Mandrácula”, lo encontramos en los egipcios, el primero de los notables médicos de la gran cultura egipcia fue Imhotep, un arquitecto y virtuoso sanador ascendido a la categoría de dios por las milagrosas curaciones que se le atribuían. Este dio al mundo uno de los primeros textos médicos, el papiro de Ebers. En el Papiro de Ebers, aparentemente escrito en el siglo XVI a. C., contiene unas 800 recetas y hace referencia a más de 700 productos, incluyendo aloe, ajenjo, hierbabuena, beleño, mirra, hashish o hachis, ricino, y mandrágora. Con ellos preparaban extractos, licores, infusiones, píldoras, cataplasmas y bálsamos. En este papiro el uso de la Mandrágora figura como excitante sexual. Se la designa como "dujajim" (el fruto que excita el amor). Pero no es el único indicio que en la antigua cultura egipcia que nos podemos encontrar del uso de esta mágica planta. En la estatua funeraria de Ja, podemos apreciar que su silla lleva por decoración Mandrágoras. En la tumba de Nakht vemos cestas llenas del fruto pestilente de la Mandrágora. Podríamos citar una sucesión de muchos notables nombres, aquí he recogido solo algunos. Como en la tumba de Nebamon, en la de Ramose, la tumba de Menna, en la tumba de Nakht, también en la tumba de los escultores de Amenofis III. En otra necrópolis como la de tumba Meryre, contemporáneo de Amenofis III encontramos una muy singular e inquietante, porque Meryre, que era el cuidador del príncipe Saaton, aparece con éste acurrucado entre sus rodillas, mientras que su cuidador se distrae paseándole una Mandrágora sobre la nariz. De esto podemos deducir que no había un mínimo de edad en el consumo de dicha droga. Quizá la mas conocida sea la de la momia de Tutankamón 1350 años a.C. exactamente en el tercer ataúd, nos topamos con un curioso collar, con seis vueltas y formado con once raíces las cuales le dotarían al faraón de una indudable capacidad sexual. Aunque no deja de ser un paradigma, dado que la muerte de Tutankamón le llego a la temprana edad de 19 años. Las bayas de Mandrágora aparecen representadas en una tumba muy particular, la del visir Rejmira, que quizá fuese el primero en usarlas en los ritos ceremoniales. Lo que si esta claro que a partir de este personaje histórico, las tumbas de los más destacados egipcios recogieron en sus pinturas estas bayas. En las tumbas de la necrópolis de los reyes de Tebas (1.800 a.C.) encontramos de nuevo la Mandrágora. Algunos entendidos en el arte egipcio del siglo XIV a.C. manifiestan una clara aportación de los efectos psicoactivos de la Mandrágora en el arte y un acercamiento al mundo osiríaco durante los funerales.
Se cree, que la introducción de esta planta en el Antiguo Egipto, pudo ser debida a las búsquedas de nuevas sustancias psicoactivas, que fuesen mas potentes que otras que ya se utilizaban en aquella época, como el nenúfar. Pero la alta toxicidad de la Mandrágora, origino muchas intoxicaciones las cuales se paliaban con Opio. A veces se llagaba a la muerte por sobredosis de Mandrágora, pese a la regulación de las dosis efectuadas por los médicos. Y aunque las proporciones fueran las precisas, la entrada de los alcaloides en el cuerpo derivaba en malestares físicos. Así lo podemos ver en varias representaciones en tubas tebanas. Pese a todo esto, se convirtió en la droga por excelencia, gracias a su realismo en cuanto a las alucinaciones se refiere. Ideales para alcanzar estados alternos de conciencia y vivir experiencias místicas.
Pero también podemos reconocer a esta planta en textos mucho mas cómodos para nuestro entendimiento y anteriores al Papiro de Ebers, estoy hablando del Génesis de la Biblia escrito en el XX a.C. Raquel que era estéril fue madre gracias a una infusión de mandrágora, exactamente en el (Génesis XXX.14, 15,16). Dice así:
1.30.14. Fue Rubén en tiempo de la siega de los trigos, y halló Mandrágoras en el campo, y las trajo a Lea su madre; y dijo Raquel a Lea: Te ruego que me des de las Mandrágoras de tu hijo.
1.30.15. Y ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también te has de llevar las Mandrágoras de mi hijo? Y dijo Raquel: Pues dormirá contigo esta noche por las Mandrágoras de tu hijo.
1.30.16. Cuando, pues, Jacob volvía del campo a la tarde, salió Lea a él, y le dijo: Llégate a mí, porque a la verdad te he alquilado por las Mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche.
Esta creencia de su poder para curar la esterilidad también difundida en Italia medieval y en la renacentista. Lorenzo Catelán (1568-1674), “la raíz de mandrágora no es otra cosa que esperma viril”.
Los griegos también usaron esta planta en la preparación de sus vinos, y estos resultaban tan soporíferos, que muchos lo utilizaban como sedantes.
Los sacerdotes o druidas Galos, la usaron para luchar contra el mal de amores entre amantes. Este mismo podría ser el caso de Romeo y Julieta. Se supone que Julieta empleó un elixir preparado con mandrágora para fingir su muerte, mientras que Romeo se envenenó con acónito. La recolección de esta y otras plantas mágicas debía de realizarse con una oz de oro. Los druidas dejaban constancia de estos tipos de hechizos solo y únicamente cuando esperaban la muerte en el lecho. Y siempre lo hacían de padres a hijos.
Y no nos podemos olvidar del uso frecuente de esta planta en el medioevo. En esta época su uso, se le atribuye a las brujas, las cuales por mediación de los ungüentos les concedía el don de volar.
Según el profesor Michael Harner, las brujas recopilaban ungüentos mágicos para volar con sus escobas y los ponían en la escoba y se untaban con ellos. Harner lo probó con unos de sus pacientes, estos, después de pasar por un largo sueño, les narraban al profesor cuales habían sido sus experiencias en forma de un largo y agradable viaje. En estos mismos experimentos, los pacientes, también hacían alusión a sueños en los cuales se veían en orgías medievales o sensaciones embriagadoras de volar. Para estas ultimas desdichadas “las Brujas”, la Mandrágora era algo más que una simple hierba. Según Dr. Krumm-Heller, los hombres del campo saben, aun por tradición, el terror que sólo el nombre de esta planta despertaba en sus antepasados. Para ellos era un vegetal que tenía algo del Ser Humano.
Estaba asociada a Venus. Y dicen que sus raíces formaban la caprichosa forma de humano. En torno a este punto, son muchas las leyendas que se cuentan. Las raíces con forma de humanos que aun se guardan, posiblemente, hayan sido manipuladas para darle mas credibilidad a sus virtudes mágicas o incluso pudieron ser falsificadas con otras raíces, las de algunos Alliums o las de Brionia. En referencia a este tipo de falsedades, nos dice Pitágoras unas palabras que a mi gusto son del todo reveladoras “…muchos burladores…para engañar al pueblo ignorante y crédulo, suelen, en la raíz de caña o en la briona, esculpir y entretallar todas las partes del hombre, ejerciendo ciertos granillos de trigo en aquellos lugares del cuerpo de los cuales quieren que nazcan hierbas en vez de cabellos o pelos. Formadas, pues la raíces con este fraudulento artificio, las meten debajo de tierra, y entonces las sacan como cosa monstruosa, y las venden por cuanto quieren”. Se sabe de lo apreciada que eran sus raíces y el alto precio que se podía llegar a pagar por ella, un ejemplo lo tenemos en 1690 dado que por únicamente una raíz se llegó a pagar el sueldo anual de un artesano de tipo medio.
Hoy en día se usa en religiones neopaganas, como la Wicca. Esta religión pretende ser, junto con otras tradiciones "neopaganas" (como el Ásatrú y el Druidismo), una recuperación de antiguas tradiciones paganas de Europa antes de la llegada del Cristianismo. (Universal Church of Eclectic Wicca). La palabra "wicca" procede del inglés "wise" (sabio). Los wiccanos creen haber descubierto la sabiduría en la forma de un renacimiento del paganismo, la "Antigua Religión".
(Padre Jordi Rivero).
Si miramos en los ancestrales mitos paganos de de la península ibérica, exactamente en Cantabria, nos encontramos con un personaje de nombre cómico “Tentirujo”. Según la leyenda los Tentirujos son diablillos o duendes con ropajes encarnados y una boina o gorro cubriéndole la cabeza. Estos hombrecillos se esconden detrás de hojas tiernas de mandrágora, las cuales les hacen invisibles los ojos de la gente y cuando se acercaban a las jovencitas las rozaban con dichas hojas y estas jovencitas se volvían locas de deseo carnal.
En Asturias y similar a los tentirujos cantabros nos encontramos con los Busgosu...
En el siglo XII, un comentador judeo-alemán del Talmud escribe este párrafo:
"Una especie de cuerda sale de una raíz en el suelo y a la cuerda está atado por el ombligo, como una calabaza, o melón, el animal llamado Yadu'a, pero el Yadu'a es en todo igual a los hombres: cara, cuerpo, manos y pies. Desarraiga y destruye todas las cosas, hasta donde alcanza la cuerda. Hay que romper la cuerda con una flecha, y entonces muere el animal".
Los Drusos o Druzos son una secta bastante numerosa que cuenta unos cien mil o doscientos mil adeptos, y vive en el monte Líbano (Siria). En su catecismo denominado el “Catecismo Secreto de los drusos de Siria” existe una leyenda que es repetida palabra por palabra por las tribus más antiguas cercanas del Éufrates, en esta dice así ¬“los hombres fueron creados por los "Hijos de Dios", descendieron sobre la tierra, y que después de reunir siete Mandrágoras, animaron las raíces, que se convirtieron en el acto en hombres”.
Medicina
En las civilizaciones ribereñas del Tigris y del Eúfrates se inicio un uso de carácter popular de los narcóticos vegetales, como la adormidera, la mandrágora y el cannabis indica que se plantaban en Persia o en la India.
Muy usada como analgésico potente, la Mandrágora forma parte importe de la historia de la anestesia y de la cirugía.
Ya en el 300 d. C. Orebasio opera utilizando mandrágora.
Según el Dr. Norberto Laus en la medicina del período Salernitano (siglos XI y XII) se maneja otro intento de narcosis general por medio de las llamadas esponjas soporíferas, aunque diversos autores como Diepgen y Garrison entre otros, insinúan que estas podrían tener su origen en la época alejandrina.
Teodorico de Cervia (Borgognoni) (1205-129, un cirujano con mucho renombre en su época que fue pionero en la técnica aséptica y en mitigaban los padecimientos de sus pacientes empapando una esponja impregnada de una mezcla líquida de mandrágora y opio aprovechando sus poderes soporíferos. A este pequeño invento pero de gran difusión se le denomino “esponja somnífera”. Aunque realmente este invento no ha de atribuírsele del todo a Teodorico de Cervia, puesto que en el año 800 d. C. en el Codex de Montecassino (Italia) ya figura la inhalación de esponjas preparadas con cáñamo, opio, estramonio, mandrágora, acónito y zumo de mora, y anteriormente a ellos, en el 460-377 a. de C, Hipócrates el celebérrimo médico griego emplea la "esponja soporífera" impregnada con opio, beleño y mandrágora. A este respecto Guy de Chaulia en su obra “La Grande Chirurgie”, podemos leer: "... Algunos como Theodore, indican medicamentos que adormecen, afín de que no se sienta la incisión, como es el opio, juego de hierba mora, beleño, mandrágora, hierba trepadora, cicuta y lechuga, y empapando con esos jugos una esponja nueva, se la deja secar al sol. Cuando es necesario, ponen esta esponja en agua caliente y la dan a olfatear, mientras el sueño llega al paciente y el adormecido, se hace la operación. Después con otra esponja mojada en vinagre y aplicada a la nariz se lo despierta".
En el año 1100 d.C. Nicolaus Salernitanus (Salerno). En el "Antidotario" utiliza emplastos de mandrágora.
En la medicina babilónica se utilizaba substancias esencialmente de origen vegetal. El monarca babilónico Mardukapalidine II (772-710 a.C.) ordenó levantar un jardín donde se cultivaban 64 especies de plantas medicinales, entre las que había algunas drogas de especial eficacia como el beleño, eléboro, mandrágora, cáñamo, adormidera, etc.
Se sabe que en Mesopotamia conocían más de 250 plantas diferentes entre las cuales aparecen dos muy activas en el uso medico terapeutico de la cultura mesopotámica. Nos referimos a la Mandrágora y el Eléboro, también eran conocedores de las virtudes o posibles virtudes de 180 animales y 120 minerales.
Métodos y leyendas para hacerse con una planta de Mandrágora:
Escoger el día propicio era indispensable para que la planta diese todas sus cualidades. Dicho día podía ser el viernes, o día de Venus, o el sabbat, es decir, el sábado. Unos dicen que en la oscuridad de la noche y otros el alba. Otros más, los primeros días de septiembre.
Un relato de la época romana narraba la creencia de que sus raíces mágicas emitían gritos a la hora de ser arrancadas de la tierra y quien escuchase estos gritos caía muerto en el acto. De hecho, a la hora de su recolección. Las gentes utilizaban perros para realizar esta tarea. Y la manera para arrancarla y no morir en el intento es la siguiente; Se cava hondo alrededor de la raíz hasta ponerla al descubierto. Mientras no se intente arrancarla no hay peligro. Se ata una cuerda a la raíz y el otro extremo se ata al cuello de un perro. Se llama al perro desde cierta distancia. El perro quiere acudir, tira de la planta y la arranca, grita, y el perro muere. Una vez se tiene en posesión la Mandrágora, a esta, debía dársele forma de hombre si su dueña era mujer y viceversa si su dueño era hombre. Por lo que se ve, dado el poder hechicero de la Mandrágora, merece la pena sacrificar un perro. Según Jesús Callejo en su libro “La Historia oculta del mundo vegetal”, el buscador tenía que taparse antes los oídos con cera, si quería seguir vivo.
Leyendas, no menos mágicas, nos aseguran que las plantas de Mandrágora se convertían en hombrecillos pequeños y estos hacían lo posible para favorecer al que fuese su dueño.
Plinio en el libro XXV, capitulo 94, narra otra manera no menos mágica, sobre los cuidados al recoger dicha planta. “Los que la cogen, procuran que el viento no venga de cara, y con una espada describen tres círculos en torno a ella antes de arrancarla, lo cual realizan mirando poniente”. Ricardo Faundez incorpora mas datos interesantes a la manera de extracción cuando dice que “se grababa en su corteza la triple señal de la cruz” y que “sacrificado el perro a las divinidades subterráneas y se enterraba en el mismo agujero de donde salió la raíz”... Un poco mas escatológico en este sentido es el judío Fosephus Flavus, del siglo I de nuestra era, dice así en su obra titulada “De bello judaico”; “arrancar la Mandrágora es empresa ardua, porque se adueña de quienes se acercan a ella, salvo si antes ha sido rociada con orina de mujer o sangre menstrua. Pero aun entonces, es bien cierto que vasta con tocarla para morir”, y continua con el método ya mencionado del perro. Cuando se arrancaba la planta, su dueño la debía cuidar como un hijo, bañándola, dándole de comer vino o leche, e incluso vestirla de blanco o rojo para que el demonio no se hiciese con ella. Luego se guardaba a buen recudo en una caja, en la cual se le pintaba en la tapa un ahorcado o una horca y una mandrágora.
Método de consumo, conjuros, rituales y hechizos:
Pero tan importante era su recolección como el método de consumirla. Las maneras administración de esta planta son varias; la menos recomendada es la manera nasal, aunque también se ingería anal o vaginalmente. También la suministraban por medio de crema en la piel, gracias a que el rasgo más destacable de la atropina es que se absorbe a través de la piel pulverizando la raíz y mezclándola con grasa para untar seguidamente los pulsos, muñecas, articulaciones de brazos y piernas y genitales, pero la manera mas eficaz es la oral. Cualquiera de estas modalidades sobre el consumo de la Mandrágora, es capaz de llevar a la mente a un estado alucinatorio extremo o a un viaje sin retorno.
Nos podemos encontrar con muchos libros que hablen de la Mandrágora. Pero donde realmente toma mucha relevancia son en los grimorios. “El libro de San Cipriano” seria uno de ellos.
Los rituales y encantamientos son muchos y variados; cogiendo la figura con la mano izquierda y haciendo el signo del pentagrama con la mano derecha, se apuntaba hacia ella y se la bautizaba con el nombre de la persona deseada para amar. Luego es cogida y enterraba en el jardín, vertiendo agua, leche y sangre del oficiante mezclada y se decían estas frases: “Sangre y leche sobre mi tumba harán de…… mi eterna esclava”. La planta se dejaba bajo tierra hasta que llegase luna nueva, y desenterrando se volvía a recitar otras palabras: “luna que tan pálida en lo mas alto brillas, concede esta noche tu bendición sagrada a mi oración y mi súplica ritual para que el corazón de….de amor por mí se llene.
Después se dejaba secar la planta, se rociaba periódicamente con incienso y se le recitaban nuevos conjuros, y si la persona a la que iban dedicados los conjuros no se mudaba de casa, el o la elegida caería rendida en sus brazos.
Aunque lo que mas a prevalecido respecto a las cualidades de esta planta son sus virtudes afrodisíacas. Sus preparaciones son varias, he incluso se llego a utilizar de amuleto.
En el Herbarium de Apuleius, dicta así “Para las enfermedades del diablo y la posesión demoníaca, se tomará de la parte del cuerpo de la raíz de la Mandrágora una cantidad de tres peniques y se administrarán a beber con agua caliente, y de esta forma se curarán rápidamente”.
Los Indios Americanos pueden haber utilizado una preparación en polvo de raíz como una insecticida en sus cosechas y semillas empapadas en una decocción para protegerlos de pestes. Y aun hoy existen determinados hechiceros que siguen recetando las raíces de la Mandrágora, para aumentar la pasión amorosa. Este es solo un ejemplo;
Para aumentar la pasión amorosa en su vida o su atractivo sexual, encender una vela roja (de preferencia con aroma de manzana, canela o fresa) cuando la Luna esté en su fase decreciente y llenar una bolsa de amuletos de franela o seda roja con una raíz de mandrágora, algunos botones o pétalos de rosas secas, un amuleto del Dios egipcio Bast y una gema de granate tallada en forma de corazón en la que se escribió el nombre (o el nombre de hechicera eke) y la fecha de nacimiento completos.
Sellar la bolsa de amuletos, consagrarla y cargarla. Llevar la bolsa de amuletos en el bolsillo o bolso de mano para ayudarlo a ser más atractivo para el sexo opuesto. Ungir la bolsa de amuletos con un poco de aceite de almizcle y colocarla debajo de la cama, antes de tener relaciones sexuales con el fin de aumentar sus energías sexuales y las de su pareja.
O en hechizos de dinero:
Para fabricar una Botella de Hechicera que atraiga el dinero, realizar lo siguiente: a la luz de una vela verde, colocar en una jarra pequeña raíz de laurel, raíz de mano afortunada, una raíz de mandrágora y una raíz de serpiente. Llenar la jarra hasta arriba con té hecho con nardo. Cerrar firmemente la jarra y sellarla con un poco de la cera verde de la vela para cargarla con la energía mágica que atrae el dinero.
De esta planta introducida en Europa desde el Próximo Oriente, también daba pie a creencias relativas a los poderes en las batallas, creyéndose invencible el que la poseyera, e incluso se creía que la muerte tenia muchas dificultades en derrotar sus poderes.
En Egipto, se conoce que los faraones disponían de maestros cerveceros que se encargaban de preparar cervezas especiales para estimular a las tropas en las batalla. En las ancestrales recetas que poseían los egipcios para enmendarse en el arte cervecero destacan las de la preparación de Malta aunque le daban un sabor, un olor y unas tonalidades especiales gracias a la añadidura de miel, jengibre, licor de dátiles, mandrágora y cominos.
En el libro “Flore Populair” de Rolland nos hace varias menciones sobre sus poderes como planta que al pisarla produce vértigo y crea una cierta desorientación. Y la más curiosa dice que en las prácticas amatorias para hacerse amar por una dama, había que colocarlo en el libro de los evangelios y dejar que digan misa con él.
También la Mandrágora preparada debidamente por las brujas en sus aquelarres en forma de ungüentos, podía darles la virtud de volar, aunque esta dudosa virtud que sin lugar a dudas nos lleva a una experiencia mas mística que real, la podemos atribuir al consumo de algún tipo de hongo de las denominadas Amanitas, que gracias a sus potentes alcaloides, las llevaría a todo tipo de alucinaciones.
La inquisición contra la planta:
Muchas denominadas brujas, perdieron la vida por poseer esta planta. Quizá el problema fue, la gran cantidad de adeptos a este vegetal y eso hizo ponerse a la inquisición muy nerviosa. Un ejemplo de ello, lo encontramos en 1630, en Hamburgo tres mujeres fueron condenadas por poseer raíces de Mandrágora en sus casas. Pero las tres mujeres de Hamburgo, no fueron las únicas en caer bajo el brazo secular de la inquisición. A Juana de Arco, la acusaron de usar la planta porque pensaban que ese era el motivo de que oyera voces. Referente ha este suceso nos dice S. González - "Más Allá" “llevar mandrágora prendida en su pecho para conseguir sus hechizos, fornicar en prostíbulos, utilizar artes adivinatorias para localizar la espada de Santa Catalina, disuadir al rey e incitarle a la batalla en vez de a la paz, abandonar por orden de espíritus diabólicos las ropas de mujer...”.
Podemos recuperar hechos como los sucedidos en el Auto de Fe 11. A 28 de Julio, 1486. Viernes en la plaza de la seo, predico el Maestro Crespo, sobre el cuarto condenado a la hoguera “García López, mercader, que siendo cristiano hizo ceremonias Judaicas y daba limosna a la cedaza, y tenia horas y Biblia en Hebreo, y nunca se confeso ni comulgo, y no creía que en la ostia consagrada estaba dios, y tenia una Mandrágula en su cama y cada día ponía en ella cinco sueldos y se iba a misa y cuando querían alzar la ostia se salía de la iglesia, y entraba en su cámara a ver la Mandrágula y hallaba diez sueldos en ella, y luego la adoraba en el culo cada día, quemaronle en estatua”, o en el Auto 12. A 6 de Agosto, 1486, domingo, predico el Maestro García y salieron penitenciados por herejes “Joan de Santa Clara, por ceremonias y ayunos de Judíos, volver los ojos por no ver alzar en misa, y cuando contrataba con cristiano de naturaleza lo procuraba engañar, y se alegraba y decía a otro confeso, Calle que estos cristianos de natura decaen poco a poco les daremos su ajo. Enviaba a sus hijos a la Judería para que les diesen la bendición, y tenia una Mandrágula y la adoraba en el culo, y daba limosna a la cedaza. Fue penitenciado”.
La Iglesia cuenta que el Arzobispo Eberhardo murió en el año 1066 debido a un maleficio hecho con esta hierba, y sobre su tumba hay una lápida que hasta hoy mismo es admirada por los turistas donde se relata este hecho. Los concilios, se ocuparon siempre de este asunto y la mayor parte de los procesos de la Inquisición tienen como cuerpo del delito las manipulaciones con Mandrágora. (Dr. Krumm-Heller, experto esoterista, Plantas sagradas Pág. 47).
La mandrágora en la literatura:
Fueron muchos los que describieron en sus escritos las virtudes curativas y mágicas de la planta. Teofrasto Paracelso la llama Antropomórfosis, Columela, Simili - Homo y Eldal, árbol de cara de hombre y las tradiciones populares, hombrecillo plantado... Un médico francés llamado Laurent Catelan aseguraba que «la mandrágora procede del esperma de un hombre, que en la germinación de esta planta hace el oficio y el efecto del grano», esperma preferentemente "de hombres colgados de la horca o aplastados por las ruedas... licuándose y vertiéndose con la grasa, cayendo gota a gota en tierra (que, sin duda, por la frecuencia de los cadáveres colgados, debe de estar feraz y untuosa como la de un cementerio. (Brau, Jean-Louis: Historia de las drogas, Bruguera, España, 1973), Andrés Laguna, un médico del siglo XVI que ejercía en Lorraine, describió el descubrimiento del tarro de una bruja «lleno hasta la mitad de un cierto ungüento verde con el que se untaban; cuyo olor era tan fuerte y repugnante que se mostró que estaba compuesto de hierbas frías y soporíferas en grado sumo, que son la cicuta, la hierba mora, el beleño, y la mandrágora». Laguna logró un bote lleno de este ungüento y lo utilizó para llevar a cabo un experimento con la mujer de un verdugo de Metz. Untó a esta mujer desde la cabeza hasta los pies, tras lo cual «ella se quedó dormida de repente con un sueño tan profundo, con sus ojos abiertos como un conejo (también parecía una liebre cocida) que no podía imaginar cómo despertarla». Cuando Laguna logró finalmente que se levantara, había estado durmiendo durante 36 horas. Se quejó: « ¿Por qué me despiertas en este momento tan inoportuno? Estaba rodeada de todos los placeres y deleites del mundo». Entonces sonrió a su marido que estaba allí, «que apestaba a ahorcado», y le dijo: «bribón, sabes que te he puesto los cuernos, y con un amante más joven y mejor que tú». (Marvín Harris; Vacas, cerdos guerras y brujas. Los enigmas de la cultura).
Cuando Yago, en la tercera escena del tercer acto del Otelo de Shakespeare, habla sobre su intriga, menciona también dos drogas: “Ni la adormidera ni la mandrágora ni todos los adormecedores jugos de la naturaleza te ayudarán a recuperar el dulce sueño que hasta ayer fue tuyo o también la menciona en su obra “Romeo y Julieta”. En la segunda obra dramática de Christopher Marlowe "El Judío de Malta" dice así; "Bebí el jugo de la amapola y de la fría mandrágora, y estando dormido me tomaron por muerto" .Muy curioso es lo que encontramos según Homero en la Odisea. Homero nos cuenta, que la Mandrágora atraía a los hombres consiguiendo que la amasen para más tarde transformarlos en animales para sus establos”.
John Gerard hace una breve alusión a la manera de conseguir la planta con la ayuda de un perro. Dioscórides nos habla de ella como planta con virtudes para la preñez en las mujeres. Brau, Jean-Louis: dice sobre ella "adormece el primer día y vuelve loco el segundo".
Nostradamos (IX – 62) profeciíta con ella; Al magnífico uno de ágora de Ceramon, Los cruzados que todo serán conectados por el grado, El Opio que dura y la Mandrágora largo, El Raugon se liberará en el tercero de octubre. Dante, le asignó un lugar honorable en sus obras y Nicolás Maquiavelo, utilizó esta creencia para burlarse de sus contemporáneos en la más extraordinaria de las comedias del Renacimiento llamada precisamente "La Mandrágora" obra publicada en 1518.He incluso en uno de los libros más misterioso de la historia como es el manuscrito Voynich, el cual ofrece un texto indescifrable, pueden verse dos dibujos de dicha planta. De hecho John Dee anota en el Voynich: “Estas esfinges sólo obedecen a su dueño”. Las esfinges que aparecen son creaciones de vida artificial, el homúnculo (del latín homunculus, ‘hombre pequeño’, a veces escrito homonculus), creado a partir de la mandrágora y modificado genéticamente por la citogenética, o paranginesia (tratamiento alquímico de las plantas). El homúnculo acompañaba al famoso doctor Fausto y sólo obedece a su dueño, a su creador. Se sabe que Llull la tomó durante su retiro espiritual para acceder a otros planos de la realidad.
Algunos geógrafos de la edad media ayudaron a divulgar la leyenda de plantas mágicas en forma de seres. Ricardo de Haldingham recogió tradiciones según las cuales en los límites de los océanos habitaban seres fantásticos. Realizo un mapa lleno de criaturas imaginarias, como la mandrágora, planta con rostro humano o los monóculas, seres de un solo ojo, entre otros.
Jardines con misterio
No es de extraña que en un tiempo pasado muchos botánicos y cazadores de plantas introdujesen la planta de la Mandrágora en sus jardines o aquellos jardines que la nobleza y los monarcas caprichosamente poseían. Este es el caso de los “Jardines Reales de Praga”. Gracias al rey Checo Fernando I de Hamburgo en 1534, se pudo fundar estos jardines tan admirados, aunque tuvo muchas dificultades en dicha empresa. Fernando I compro grades extensiones de terreno y para poderlas pagar tuvo que recurrir a prestamistas de origen Judío y dinero que provenía de sanciones económicas.
Tras grandes dificultades económicas el ambicioso proyecto, parecía tomar forma. Fue contratado como primer Jardinero a Francisco de Austria, que sería el primer jardinero del Castillo de Praga. Empezaron a llegar semillas, plantas, árboles y arbustos de distintos puntos de la geografía.
Después de un devastador incendio en el castillo, Fernando de Tirol invitó a Praga en 1554 como médico de cabecera a Pierandrea Matthioli. Matthioli ese mismo año había escrito y publicado su gran obra “Comentari alla Materia Medica Di Pedania Dioscoride di Anazarbeo”, más conocida como “Herbario de Matthioli” que llego a ser un best-seller de la época. En dicho herbario Matthioli, explica el arte de recoger la mandrágora del mismo modo que anteriormente ya comentamos, y como a toda buena leyenda que se precie, le añade un dato más al método. Él propone hacer sonar un cuerno para contrarrestar los espeluznantes gritos del supuesto homúnculo.
La mano y la fama de Matthionli, hicieron de los Reales Jardines del Castillo de Hamburgo un sitio de reunión para botánicos y estos a su vez aportaron una indudable riqueza botánica a la causa de Fernando I. Uno de los tesoros que se pudo contemplar en aquella época en las zonas del jardín fue la Mandrágora.
Para finalizar con los “Jardines Reales de Praga” os contare algo excepcional que puede visitarse en el invernadero de dicho jardín. Se trata de una planta prehistórica que se guarda enjaulada y bajo llave de dos cerrojos por motivos de seguridad. Se trata de la antiquísima planta australiana Wollemia nobilis. No es necesario aclarar lo singular que resulta la exposición de un ejemplar de estas características con unas medidas de seguridad tan singulares.
Otro jardín que ha causado polémica últimamente es el del castillo de Alnwick en Nurthumberland. Una aristócrata Británica llamada Jane Percy decidió el año 2005 abrir las puertas de su jardín exponiendo plantas como coca, adormideras, mandrágoras, varios hongos mágicos así como otras plantas utilizadas para la fabricación de narcóticos o venenos. Pese a las denuncias de sus vecinos por apología de las drogas, esta duquesa a decidido exponer sin pudor y de manera didáctica su proyecto botánico para “según dice ella” formar precisamente a los visitantes sobre los peligros de muchas de esas plantas. Actualmente el Jardín del castillo de Nurthumberland es el tercer jardín botánico de pago más visitado del Reino Unido.
Régimen legal actual
Aunque difícil, el cultivo de la mandrágora es legal y puede comercializarse libremente.

0 comentarios:

Publicar un comentario

te gustara